Burgos (Castilla). 10 de julio de 2025. Se cumplen las 400 concentraciones desde el inicio del «plante por el ferrocarril directo Madrid-Aranda de Duero-Burgos», iniciativa semanal en la Plaza Mayor de Burgos que comenzó el 18 de noviembre de 2017 y que este sábado 12 de julio alcanza su edición número 400, consolidándose como uno de los movimientos sociales más persistentes en defensa de la reapertura de esta línea.
Desde el PCAS-TC queremos felicitar y reconocer públicamente la tenacidad y el compromiso de los colectivos ciudadanos, asociaciones y plataformas que, sábado tras sábado, mantienen viva una reivindicación clave para el futuro económico, social y ambiental del nordeste de Castilla.
“Resulta bochornoso ver cómo algunos políticos se suman a la foto del sábado en Burgos mientras sus partidos bloquean, o han bloqueado en algún momento, cualquier avance real para reabrir esta línea estratégica”, denuncia Domingo Hernández Araico, presidente del PCAS-TC en Burgos.
Además, la falta de presupuesto para el Directo contrasta con la firma, hace unos meses, del acuerdo entre el Ministerio de Transportes, el Gobierno Vasco y Renfe para el traspaso de Cercanías, con una inversión de 400 millones en infraestructuras ferroviarias.
Los castellanistas criticamos con dureza la hipocresía de los partidos estatales (PSOE, PP, Podemos y Vox), que han demostrado en múltiples ocasiones que su compromiso con la reapertura es puramente electoral. Vomitivo resultó ver cómo, hace unos años, Podemos retiraba una enmienda que defendía la línea y Vox se ausentaba de una votación en la que su apoyo habría significado una importante dotación económica para su recuperación.
Mientras tanto, los Presupuestos Generales del Estado de 2023, los últimos aprobados, apenas destinaban 100.000 euros anuales a estudios de viabilidad durante cuatro ejercicios consecutivos: una auténtica burla a la ciudadanía y a los territorios afectados.
Desde el PCAS-TC recordamos que, en marzo de 2011, un derrumbe parcial en el túnel de Somosierra fue la excusa utilizada para el cierre de la línea. Desde entonces, ningún gobierno, ni del PSOE ni del PP, ha impulsado su reapertura ni tan siquiera ha mostrado voluntad de hacerlo. De hecho, el Gobierno del PSOE llegó a tapiar el túnel de Somosierra, simbolizando el abandono total de una infraestructura clave.
Los castellanistas insistimos en que la línea directa es una alternativa más corta —en más de 100 km— frente al itinerario actual vía Valladolid–Ávila, con impacto positivo en costes logísticos y emisiones contaminantes. Esta infraestructura es fundamental para el desarrollo de la Ribera del Duero, el nordeste de Segovia, el norte de Madrid y la provincia de Burgos, y su reapertura ha sido respaldada por la Autoridad Portuaria de Bilbao, cámaras de comercio, diputaciones provinciales y numerosos ayuntamientos.
Los estudios europeos son claros: el transporte ferroviario convencional es esencial para combatir el cambio climático, reducir la siniestralidad vial y mejorar la competitividad económica de las regiones.
El PCAS-TC lleva más de dos décadas defendiendo esta línea y denunciando que, mientras los grandes partidos han bloqueado sistemáticamente todas las enmiendas presentadas en las Cortes Generales y autonómicas, los castellanistas no hemos dejado de trabajar, proponer y movilizarnos.
Por ello, exigimos al Gobierno de España el inicio inmediato de los trabajos necesarios para la reapertura de la línea, una inversión que no solo es técnica y económicamente viable, sino social y territorialmente imprescindible para Castilla.
Foto adjunta: Miembros del PCAS-TC en uno de los primeros plantes.

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