Castilla es una de las áreas culturales más ricas en patrimonio cultural de toda Europa, junto con Grecia e Italia, fruto de una historia larga, próspera y fecunda, reuniendo probablemente más del 50% del conjunto de elementos patrimoniales susceptibles de ser declarados como Bienes de Interés Cultural de todo el conjunto español. Un patrimonio cultural extraordinariamente extenso y variado que incluye elementos inmuebles, como arquitectura fortificada, iglesias, ermitas, monasterios, palacios, o los más vinculados a la tradición popular y etnográfica, como construcciones pastoriles o casa de labranza; un patrimonio cultural formado también por obras de arte mueble, esculturas, pinturas, trajes, orfebrería, cerámica, libros, documentos, yacimientos arqueológicos, etc…