Castilla nos une

Castilla nos une

ESPAÑA Q.E.P.D.. Andrés R. Amayuelas. Secretario General JCC. (21/09/2001)

ESPAÑA Q.E.P.D.
Andrés R. Amayuelas. Secretario General JCC
Burgos, 4 de agosto de 1998

El 20 de marzo de 1997 el Tribunal Constitucional certificaba la muerte del Estado español. En esa fecha, y en virtud de la sentencia 61/97, que declaraba inconstitucional el Real Decreto Ley 1/92 de 26 de Junio por el que se aprobaba el Texto refundido de la Ley del Suelo y Ordenación Urbana, desaparecía uno de los elementos definitorios del «estado».
Ante la dificultad de encontrar una definición precisa para el termino «estado» lo caracterizaremos por tres elementos básicos que deben concurrir, bajo mi punto de vista, para la existencia de un «estado». El primer elemento es el territorio, el espacio físico sobre el que se asienta el estado, el segundo elemento fundamental es la población, el elemento humano que se encuentra sobre el territorio y finalmente, el tercer elemento, la soberanía, la capacidad de autorregulación de esa organización política que se constituye sobre un territorio para gobernar a unos ciudadanos. Con la desaparición de uno de estos tres elementos desaparecería por lo tanto el «estado».

Pues bien, desde el 20 de marzo, el Estado español deja de existir al declarar la sentencia que el Estado no es competente para legislar sobre el suelo, ya que resulta ser competencia exclusiva de las comunidades autónomas. Es más, la sentencia va más lejos y señala que, aunque el artículo 149.3 de la Constitución de 1978 establezca que el derecho estatal será, en todo caso, supletorio al de las comunidades autónomas, el estado no puede determinar que normas son las que tienen carácter básico o supletorio, ya que se trata de una competencia que le resulta ajena a la administración estatal.

Este es un ejemplo que viene a ratificar que tras veinte años de democracia continua sin resolverse la articulación plurinacional del Estado español, como así se afirma en la denominada «Declaración de Barcelona» que firmaron los principales partidos nacionalistas. Proponen además, abrir una nueva etapa en la cual se produzca por parte del Estado y de Europa el reconocimiento de sus realidades nacionales, en defensa de la diversidad.

Esta diversidad de la que se habla en la Declaración, que básicamente es la misma en la que se basa la Constitución de 1978 al dividir los territorios comprendidos en el Estado español en nacionalidades y regiones, que algunos denominan hecho diferencial, nos debe hacer pensar ¿diferentes en cuanto a que?. Pregunta de fácil respuesta, diferentes en cuanto a Castilla y lo castellano, la nación mas peculiar, característica e importante de todas cuantas comparten y han compartido el territorio de la península ibérica.

Por lo anterior, en una posible ordenación del Estado español como estado plurinacional de tipo confederal, propugnada en la Declaración de Barcelona, esta quedaría coja si no se reconoce jurídica y políticamente la soberanía nacional de Castilla.

Sin embargo, la milenaria nación castellana aparece dividida por diversas circunstancias, en varias comunidades autónomas, de difícil justificación y carentes de todo peso específico dentro del Estado. La culpa de esta situación no la tiene el Estado español, sino los propios castellanos que somos quienes toleramos esta situación. Castilla somos nosotros, lo castellanos, eso sí, si nos atrevemos.

Andrés R. Amayuelas

Compartir publicación
Resumen de privacidad
Logo Partido Castellano - Tierra Comunera

Esta web utiliza cookies propias y de terceros. Algunas son necesarias para que el sitio funcione correctamente y otras se usan con fines de análisis y para mostrar publicidad basada en tu navegación.
Puedes aceptar o rechazar las cookies no necesarias y cambiar tu configuración en cualquier momento.

Tienes toda la información detallada en nuestra Política de Privacidad y la Política de Cookies.

Cookies estrictamente necesarias

Estas cookies son esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Permiten funciones básicas como la navegación, la seguridad, la gestión de sesiones y el acceso a áreas restringidas.
Estas cookies no pueden desactivarse porque el sitio no podría funcionar sin ellas.

Cookies analíticas

Utilizamos cookies analíticas para comprender cómo interactúan los usuarios con la web, medir la actividad y mejorar el rendimiento del sitio.
La información recopilada es agregada y anónima, y solo se activa si aceptas esta categoría.

Cookies publicitarias

Estas cookies pueden estar presentes en todo el sitio web y son colocadas por nuestros socios publicitarios. Se utilizan para crear un perfil de tus intereses a partir de tu navegación y mostrarte anuncios relevantes en otras webs o plataformas. No almacenan información personal directamente, sino que identifican tu navegador o dispositivo. Estas cookies solo se activarán si otorgas tu consentimiento.