Madrid, 13 de septiembre de 2026 – Desde el Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC) queremos manifestar nuestro profundo rechazo al modelo de desarrollo y despilfarro que representa la inauguración del circuito Madring en el recinto de IFEMA. Mientras el Gobierno regional y el Ayuntamiento de la capital se centran en vender un espectáculo de lujo y velocidad para beneficio de unos pocos, la realidad cotidiana de la ciudadanía madrileña y del conjunto del territorio castellano sigue sufriendo un abandono sistemático.
Un circuito de lujo frente a unos barrios sin servicios básicos
Resulta indignante que los vecinos de barrios del norte madrileño como Valdebebas u Hortaleza sufran el estruendo y los cortes de tráfico de un macroevento internacional mientras continúan reclamando infraestructuras tan esenciales como un centro de salud o un instituto público. Desde PCAS-TC nos sumamos firmemente a las protestas y movilizaciones de las plataformas vecinales que este fin de semana denuncian la privatización encubierta del espacio público y la contaminación acústica que degrada su calidad de vida.
- La otra cara del Madring: Ruido asfixiante, pelotazos urbanísticos y opacidad en las contratas públicas.
- El contraste social: Millones de euros destinados al asfalto de la Fórmula 1 frente a presupuestos congelados para sanidad y educación en los barrios de la periferia madrileña.
Madrid no es una isla: el centralismo que desangra a Castilla
Este Gran Premio no es un hecho aislado, sino el reflejo de un modelo macrocefálico perverso que aspira a convertir a Madrid en una burbuja de ocio globalizado a costa de vaciar y empobrecer el resto de las provincias castellanas. Las administraciones madrileñas actúan como si la región fuera un estado independiente, absorbiendo recursos públicos que deberían compartirse para vertebrar el territorio e impulsar una economía productiva, verde y basada en la justicia social.
Nuestras exigencias para un Madrid y una Castilla dignos
Exigimos una rectificación inmediata de las prioridades políticas en la Comunidad de Madrid. No necesitamos coches a 300 km/h; necesitamos:
- Inversión en la vida real: Destinar los beneficios de IFEMA a la red de atención primaria y escolarización pública de los distritos afectados.
- Justicia territorial: Acabar con los beneficios fiscales que incentivan el dumping y la succión demográfica sobre las provincias limítrofes.
- Sostenibilidad frente al negocio: Respetar el descanso vecinal y frenar la turistificación masiva que convierte Madrid en un parque temático inasequible para las clases trabajadoras.
¡Castilla no está en venta! ¡Barrios dignos, servicios públicos y equilibrio territorial frente a su circo de asfalto!


