- En el caso de Burgos, exige a la Diputación Provincial, a la Junta de Castilla y León y a las confederaciones hidrográficas del Duero y del Ebro medidas urgentes para garantizar el abastecimiento de agua potable
Burgos. 14 de agosto de 2024. El Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC), ante la presencia de concentraciones de nitratos por encima de los niveles permitidos por la legislación en las aguas de decenas de localidades de la provincia de Burgos, especialmente en las comarcas de Arlanza y Esgueva, lo que las convierte en no aptas para el consumo humano, ha denunciado hoy en rueda de prensa el abandono que sufren estos municipios por parte de instituciones como la Diputación Provincial de Burgos, la Junta de Castilla y León, el Ministerio de Transición Ecológica y las Confederaciones Hidrográficas del Duero y del Ebro, que han sido totalmente insensibles e incapaces de ofrecer la más mínima ayuda para paliar esta dramática situación, dejando que sean estas pequeñas localidades las que se provean por sus propios medios de agua potable, ya sea a través de captaciones alternativas o de agua embotellada.
Según los datos del Sistema Nacional de Información de Agua de Consumo (SINAC) proporcionados por el Ministerio de Sanidad en 2021, un 5% de las muestras de aguas de consumo rurales analizadas en España evidencian concentraciones de nitratos superiores a 50 mg/l, la máxima permitida según el Real Decreto 140/2003; y hasta 411 municipios no habían podido utilizar su red de agua potable por contaminación con nitratos durante algún periodo de tiempo entre 2016 y 2021, de los cuales 140 pertenecen a Castilla y León.
Tal y como denuncia el PCAS-TC, esta contaminación por nitratos de origen agrícola, ganadero o de aguas residuales, es un problema creciente de salud pública, al autorizarse más y mayores explotaciones ganaderas sin el suficiente control y al realizarse una utilización más intensiva y/o inadecuada de fertilizantes inorgánicos en los cultivos, lo que causa la contaminación de los cursos de agua superficiales y de los acuíferos, la imposibilidad del uso del agua para el abastecimiento de los habitantes de las poblaciones rurales y la contaminación y eutrofización de los ecosistemas acuáticos.
La Junta de Castilla y León ya reconoce en Burgos siete zonas vulnerables a esta contaminación que afectan a cerca de setenta municipios y a más de 4.000 kilómetros cuadrados; y en el conjunto de la comunidad autónoma son 24 las zonas vulnerables que incluyen a casi 400 municipios, con una superficie de cerca de 15.000 kilómetros cuadrados.
Europa abre expediente
Por ello, y como recuerda el PCAS-TC, la Comisión Europea ha iniciado un expediente sancionador contra Castilla y León y otras comunidades por haber incumplido sus obligaciones en lo que respecta al uso correcto y controlado de nitratos y fertilizantes. Además, la comunidad no ha designado como vulnerables todas aquellas zonas que por sus características se deberían haber considerado como tales (hasta cerca de 800 municipios), incluso contando con información objetiva que recomendaba tal designación. Tampoco ha adoptado las medidas adicionales o acciones reforzadas en los territorios donde esta contaminación muestra una tendencia al alza y los planes de acción para proteger las Zonas Vulnerables son claramente insuficientes.
El PCAS-TC se ha dirigido a todas las administraciones con competencias para actuar ante esta crisis exigiéndoles adoptar medidas urgentes para ayudar a los municipios afectados en toda la provincia de Burgos, y en todas aquellas de Castilla y León que desgraciadamente sufren los mismos problemas.
Así, la formación castellanista reclama a la Diputación de Burgos que, con carácter de urgencia y de forma gratuita, proceda al suministro de agua potable a todos los municipios afectados, y recuerda que dentro de sus funciones está la de prestar asistencia a los municipios con menos de 20.000 habitantes.
Vertidos y fertilizantes
También los comuneros exigen a la Junta de Castilla y León que amplíe en la comunidad la declaración de Zonas Vulnerables a esta contaminación a todas aquellas que presenten concentraciones por encima de 10 mg/l y que sustituya el ineficaz Código de Buenas Prácticas Agrarias y Ganaderas (de carácter voluntario) por medidas efectivas de reducción de vertidos y de utilización correcta de fertilizantes. En este sentido, reconoce el esfuerzo de los miles de ganaderos y agricultores castellanos que velan por minimizar el impacto de sus actividades en el medio ambiente y en sus conciudadanos, contribuyendo a la prosperidad de nuestra tierra.
Desde el PCAS-TC también se ha trasladado a las confederaciones hidrográficas del Duero y del Ebro la urgencia de que incrementen los puntos de control de la calidad del agua superficial y subterránea en su ámbito competencial, con la adopción de medidas cautelares ante la implantación de actividades económicas de impacto comprobado sobre la calidad de las aguas.
Desde el Partido se recuerda que solo los acuíferos de la provincia de Burgos se estima que albergan un volumen de agua de 1 millón de hectómetros cúbicos, lo que equivale a 10.000 veces la almacenada en los embalses de Úzquiza y Arlanzón; un recurso más esencial que nunca en un escenario de sequías y eventos extremos causados por el cambio climático.
Efectos sobre la salud
Finalmente, el Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC) destaca de que, aunque el límite legal de nitratos para que un agua deje de ser potable es de 50 mg/l, la Unión Europea determina que el valor guía debe de ser inferior a 25 mg/l, al tiempo que recuerda que sus efectos negativos sobre la salud se pueden ver multiplicados por la presencia de otros contaminantes, como materia orgánica, arsénico, THM u otras sustancias habitualmente presentes en las aguas subterráneas.
De hecho, el consumo de nitratos está asociado a efectos tóxicos a corto plazo para lactantes y mujeres embarazadas, como la metahemoglobinemia, y estudios más recientes han asociado niveles de nitratos incluso cinco veces por debajo de 50 mg/l con un mayor riesgo de padecer cáncer colorrectal y de próstata.
Las elevadas concentraciones de nitratos en las aguas superficiales también pueden causar sobrecrecimiento de ciertas algas y microorganismos, de forma que se consume rápidamente el oxígeno del ecosistema -el fenómeno conocido como eutrofización-, produciendo la muerte de un gran número de especies. Este proceso puede transformar nuestros ríos, lagos y embalses en ambientes inhóspitos, reduciendo la biodiversidad y afectando tanto a los seres humanos como a la fauna que depende de esos ecosistemas.
Prensa PCAS-TC
comunicacion@partidocastellano.org
Más información en: www.partidocastellano.org


