Imagina un gigante de piedra que ha custodiado nuestros pueblos durante siglos. Un gigante que nos da agua, que regula nuestro clima y que dibuja el paisaje de nuestra memoria castellana. Ese gigante es el Pico del Lobo, la cumbre más alta de la Sierra de Ayllón.
Mañana, sábado 17 de octubre de 2026 a las 10:00 h, las faldas de este gigante se llenarán de botas de montaña, mochilas y, sobre todo, de mucha dignidad. La marcha de 6 kilómetros convocada por la Asociación Salvemos el Pico del Lobo y el colectivo UGEL (con salida desde el aparcamiento de La Pinilla) no es una simple caminata. Es una auténtica clase de pedagogía ciudadana al aire libre.
Desde el Partido Castellano – Tierra Comunera (PCAS-TC) queremos explicar de forma muy clara, sencilla y constructiva por qué estamos al 100% con ellos y por qué esta batalla nos afecta a todos.
🛑 El problema: Cuando la tozudez institucional choca contra el clima
Durante décadas, se nos ha vendido que el progreso de esta comarca dependía exclusivamente del «monocultivo de la nieve». Pero el clima ha cambiado y los datos son tercos:
- El termómetro no miente: En los últimos años, la falta de nieve ha provocado que la estación de esquí apenas pueda abrir una media de tres semanas por temporada. Es una realidad climática, no una opinión.
- Un pozo sin fondo económico: Sostener artificialmente un modelo que ya no funciona ha llevado a la empresa gestora a la quiebra, provocando el cierre de las instalaciones desde el pasado mes de marzo y dejando una deuda en concurso de acreedores que supera los 1,78 millones de euros.
- El peligro de la «disneylandia» rural: Cuando el esquí falla, la respuesta de la administración no es proteger la montaña, sino buscar parches: macroconciertos que asustan a la fauna, proyectos de alojamientos de lujo (glampings) en mitad del bosque o el descontrol de motos y quads destrozando senderos.
Nuestra crítica es clara: No podemos seguir gastando dinero público ni destruyendo el paisaje para mantener los negocios de unos pocos. El dinero de los castellanos debe servir para fijar población y garantizar los servicios públicos, no para rescatar proyectos fantasma.
🌱 La solución constructiva: Tres pilares para un nuevo modelo
Ser crítico no es decir «no a todo». Ser crítico es proponer alternativas que funcionen. El castellanismo del siglo XXI, de la mano de los colectivos locales, propone dar la vuelta a la situación con tres ideas muy sencillas de entender:
1. Desmantelar y restaurar (Dar un respiro a la montaña)
No se trata de abandonar La Pinilla, sino de transformarla. Hay que retirar los remontes y hierros obsoletos que afean el paisaje. La base de la estación debe reconvertirse en un gran Centro de Interpretación de la Naturaleza y Deportes de Montaña Sostenibles (senderismo, bicicleta, observación de estrellas, educación ambiental). Un turismo que funcione los 12 meses del año, no solo tres semanas.
2. Ampliar el escudo de protección (Red Natura 2000)
Es urgente que la Junta de Castilla y León amplíe los límites de la Red Natura 2000 hasta cubrir toda la estación. Históricamente se dejó esa zona fuera de la protección ambiental para favorecer el negocio privado. Es hora de corregir ese error y blindar el circo glaciar del Cerezuelo.
3. La economía del arraigo (Cuidar a quien cuida la tierra)
El verdadero futuro del Nordeste de Segovia y de las comarcas vecinas no viene de fondos de inversión extranjeros. Viene de apoyar a nuestros ganaderos locales, de una gestión forestal comunal que prevenga los incendios y de crear empleo verde ligado al respeto por el patrimonio.
🤝 Nuestro guiño comunero: Gracias por abrir el camino
La historia de Castilla se ha escrito siempre cuando la gente del común se ha unido para defender lo que es de todos: los bienes comunales, la tierra, el agua y la dignidad frente a los abusos de los poderosos. Eso es el espíritu comunero.
Por eso, este artículo es un reconocimiento explícito a las personas que de forma voluntaria dedican su tiempo, su energía y su amor por la sierra en colectivos como Salvemos el Pico del Lobo y UGEL. Vosotros estáis haciendo la pedagogía que las consejerías y los ayuntamientos ignoran. Estáis demostrando que se puede querer a Castilla de forma activa, defendiendo cada árbol, cada sendero y cada cumbre.
Mañana, en la subida al Gran Plató, cada paso que deis será un paso hacia un futuro más justo, más verde y más vivo para nuestros pueblos. ¡Allí nos vemos, comuneros!


