El Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC) ha cargado contra la gestión del equipo de gobierno del Partido Popular (PP) en Burgos, en la organización de las próximas fiestas de San Pedro y San Pablo, denunciando lo que considera una muestra de improvisación, falta de planificación y ausencia de un proyecto definido para uno de los principales acontecimientos sociales y culturales de la ciudad.
Los castellanistas sostienen que el actual modelo festivo está agotado y que las celebraciones han derivado en una sucesión de actividades sin una línea argumental clara. A su juicio, el Ayuntamiento ha sido incapaz de dotar a las fiestas de una identidad propia y de una programación cohesionada que sirva para potenciar la cultura burgalesa y castellana, cuyo único hilo conductor parece el consumo de alcohol.
Entre las cuestiones que generan mayor preocupación figura la situación de las barracas y atracciones feriales. Los feriantes han mostrado su malestar por la ubicación planteada por el Ayuntamiento con carácter «provisional», una alternativa que no termina de convencer al sector y que mantiene abierta la incertidumbre sobre su presencia durante las fiestas mayores 2026. La falta de acuerdo podría desembocar en la ausencia de las barracas.
Los comuneros también critican la escasa previsión municipal en aspectos esenciales de la programación. Recuerdan que, a estas alturas, únicamente existe una sesión de fuegos artificiales contratada, una circunstancia que consideran impropia de una ciudad como Burgos. Además, advierten de que cualquier contratación de última hora podría encarecer considerablemente el coste de los espectáculos pirotécnicos.
La formación castellanista considera igualmente decepcionante la programación musical anunciada hasta el momento. Según señala, predominan artistas y grupos con escasa capacidad de atracción, mientras que la presencia de propuestas vinculadas a la música tradicional, la cultura popular y las raíces castellanas resulta muy limitada.
Las críticas se extienden también a la programación destinada a las familias. Desde el PCAS-TC entienden que las actividades para el público infantil continúan siendo insuficientes y lamentan el progresivo deterioro de iniciativas que en el pasado fueron innovadoras, como la feria de tapas, que languidece año tras año.
Asimismo, la formación censura que espacios emblemáticos de las fiestas, como Los Cuatro Reyes, queden ahora en manos de empresas privadas, lo que, a su juicio, evidencia la renuncia del Ayuntamiento a liderar directamente algunos de los principales escenarios festivos. Parece que sólo la feria taurina tiene cierto peso, curiosamente una actividad que no gestiona el Ayuntamiento, y que tampoco es del gusto de toda la ciudadanía.
Por último, los castellanistas cuestionan el calendario diseñado para este año, al considerar incomprensible que las fiestas comiencen un sábado y concluyan un viernes, una decisión que, según sostienen, limita la participación ciudadana y reduce el impacto social, turístico y económico de las celebraciones.
Ante esta situación, el PCAS-TC reclama una revisión profunda del modelo festivo de Burgos, con una mayor presencia de la cultura popular castellana, más actividades familiares y una planificación que permita recuperar la identidad y el atractivo de las fiestas mayores de la ciudad…. Mientras, la Alcaldesa se va de palmera a Valladolid con Fernández Mañueco…no sea que trabaje demasiado.
– ¿Quieres estar al día de la realidad de Castilla? Suscríbete gratis a #EligeCastilla, el boletín de los que nos sentimos castellanos.
– También te invitamos a seguir el canal en WhatsApp del Partido Castellano–Tierra Comunera



