Madrid (Castilla), 2 de mayo de 2026. Un año más, desde el PARTIDO CASTELLANO–TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) alzamos la voz en una fecha histórica que nos pertenece por derecho. Es momento de recordar que el 2 de mayo de 1808 no se levantaron contra la opresión extranjera ni el rey, ni los generales, ni los secretarios de Estado ni los consejeros regios, esos mismos que hoy disfrutarán del cóctel en la Real Casa de Correos. Aquel día fue el pueblo llano, las costureras de Malasaña, algunos capitanes y soldados, los artesanos de Lavapiés, los arrieros de Móstoles, la gente humilde de los barrios y pueblos madrileños quienes plantaron cara al invasor.

Identidad secuestrada, pueblo dividido
Para el castellanismo transformador y municipalista que representamos, el 2 de mayo es el grito de una Castilla viva que se niega a ser suprimida. Madrid es Castilla, y su desconexión del resto de nuestras provincias solo ha servido para alimentar un modelo de «comunidad isla» que nos encarece la vida, nos esquilma los servicios públicos y vacía los derechos sociales y pretende aislarnos de nuestras raíces y sustituirlas por ese individualismo feroz que tanto interesa a las élites económicas.
Nos han impuesto fronteras artificiales que nos fragmentan, mientras el centralismo extractivo vacía nuestros pueblos de la sierra y del sur, convirtiéndolos en meras ciudades dormitorio o en parques temáticos.
El 2 de mayo de los barrios y pueblos: pan, vivienda y dignidad
Hoy celebramos el 2 de mayo porque la resistencia comunera sobrevive hoy en cada barrio y en cada pueblo de Madrid:
- En los vecinos que defienden sus centros de salud y hospitales frente al desmantelamiento de la sanidad pública.
- En los jóvenes que, frente al capitalismo desbocado, luchan por una educación pública que siga siendo el mejor ascensor social conocido.
- En las familias que luchan contra unos alquileres imposibles que nos expulsan de nuestros propios barrios.
- En los jóvenes que exigen un transporte digno para conectar la periferia y los pueblos.
Desde el PCAS-TC reivindicamos una Castilla justa y solidaria. No queremos un Madrid que sea el «motor» de un Estado desequilibrado e injusto a costa de la precariedad de sus ciudadanos y del olvido de su tierra. Queremos un Madrid que lidere la construcción de un Estado plural y solidario desde su profunda identidad castellana, comunera y rebelde.
2027: el horizonte de la Castilla unida empieza hoy
Faltan apenas doce meses para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027. El tiempo es ahora. No podemos esperar a que otros decidan por nosotros desde estructuras ajenas a nuestra realidad.
Hacemos un llamamiento a la ciudadanía, a los movimientos sociales y a cada vecino y vecina que sienta que este modelo está agotado: es hora de organizar el castellanismo en cada barrio y en cada pueblo. Necesitamos vuestras manos para construir una alternativa política que hable de tú a tú a la gente, que defienda lo común y que recupere la soberanía de nuestro pueblo sobre sus instituciones.
Nuestra rebeldía no es nostalgia, es futuro. Frente a los inventos sin alma y la gestión de espaldas al pueblo, reivindicamos la Comunidad de Madrid como el corazón de una Castilla que despierta.
¡Por unos barrios y pueblos vivos!
¡Por una Castilla unida y solidaria!
¡Viva el 2 de mayo de los pueblos!
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