Cerca de 40.000 personas reunidas en las campas de Villalar de los Comuneros el pasado 23 de Abril evidencian, a juicio del PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), que la fiesta de Villalar se consolida como un éxito social, político, festivo, transformador, rupturista e impulsor sin duda alguna del futuro del castellanismo. Tras 50 celebraciones, reivindicativas, festivas y promotoras de la identidad castellana, Villalar se ha convertido en un fenómeno único en todo el conjunto de las comunidades autónomas españolas, por su perseverancia, el altísimo número de asistentes, su carácter claramente luchador y su capacidad transversal al conmemorar la lucha por la libertad y la justicia social de 1521, transformando una derrota histórica en una victoria democrática, cívica, comunitaria y social, un auténtico símbolo de identidad, unión popular y reivindicación política en Castilla desde hace 50 años.
En palabras de Luis Marcos, secretario general de la formación comunera “La celebración de Villalar este año 2026, consolida una tendencia manifestada en las últimas ediciones, de incrementos muy evidentes en el número de asistentes, en la masiva presencia de jóvenes, en la profundización del carácter claramente castellanista y profundamente identitario de la fiesta, en el aumento de las agrupaciones musicales y de danzas de raíz, en el claro compromiso reivindicativo de los participantes con las causas sociales y rurales como la despoblación, las plantas de biogás o la necesidad de vivienda asequible. La fiesta de Villalar de los Comuneros se ha consolidado como un éxito multidimensional porque ha logrado transformar una derrota militar histórica en un símbolo vivo de identidad y resistencia castellana y en el germen irremplazable que impulsa el futuro del castellanismo”.
El PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), critica rotundamente el absoluto desprecio con que la práctica totalidad de las administraciones públicas e instituciones de Castilla, así como la mayor parte de los medios de comunicación, públicos y privados, están tratando un evento de enorme trascendencia política, histórica, cultural y social para nuestro pueblo y nuestra tierra.
La celebración en la campa de Villalar no es solo institucional, sino profundamente popular, y demuestra su rotundo éxito político y social. Es un símbolo de libertad, representando la lucha contra el absolutismo y la defensa de las libertades democráticas. Es un espacio donde conviven diferentes sensibilidades políticas y movimientos sociales bajo un espíritu de tolerancia, pluralidad y diálogo; además es un evento de resistencia institucional, sobreviviendo a intentos de «descafeinar» la fiesta mediante celebraciones paralelas, reafirmándose como el «día del pueblo».
Para esta formación comunera, Villalar es un éxito Castellanista y de Identidad, actuando como el corazón simbólico de Castilla y un punto de unión para el territorio. Villalar está demostrando que genera un indiscutible arraigo territorial: fomenta el orgullo por la historia y cultura propias, combatiendo la falta de identidad en las comunidades castellanas; es un ejercicio de reivindicación de lo propio por lo que hemos solicitado su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial, por su valor antropológico. Villalar, en suma, es Cultura Viva.
Más allá del pasado, la fiesta se reinventa continuamente como una plataforma para exigir mejoras estructurales y defender causas reivindicativas, como la lucha contra la despoblación, frenar el éxodo juvenil, generar oportunidades en el mundo rural. Los castellanistas reivindican en Villalar el peso de Castilla y León en una España federal, buscando un futuro de soberanía social y a pesar de sus 50 años de historia, atrae a una población más joven que el promedio de la comunidad. Villalar es hoy el altavoz de una Castilla que se niega a ser olvidada.
Los integrantes del PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), llamamos a la ciudadanía castellana, tras la participación activa, reivindicativa y festiva, en Villalar de los Comuneros, a luchar frente a las agresiones que partidos como PP y VOX realizan continuamente contra las señas de identidad de Castilla y muy especialmente contra el mensaje transformador de la Revolución Comunera; el Gobierno de Mañueco, incapaz de resolver los problemas reales de la ciudadanía de Castilla y León, privatizador de servicios públicos, carente de propuestas para regenerar el territorio rural, y anulador de cualquier acción que dignifique la identidad de esta tierra y este pueblo, pretende vaciar de contenido el significado del 23 de Abril y condenarnos perpetuamente a ser una comunidad autónoma de tercera fila, marginada y discriminada por el Gobierno Central, por su propio gobierno autonómico, por los separatismos insolidarios y por los partidos centralistas hegemónicos.
Desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC), hemos afrontado el 23 de Abril de 2026, en el 505 aniversario de la Revolución Comunera, desde una clave castellanista y social. Castellanista reivindicando la unidad de Castilla en el marco de una España Federal, así como el respeto a su cultura y su identidad. Y una celebración social, por la repoblación rural, el apoyo a agricultores y ganaderos, la transformación verde que nos lleve a un modelo de producción y consumo más sostenible, el futuro digno para los jóvenes en su propia tierra, sin precariedad laboral, con acceso a la vivienda, y sin tener que emigrar, la democracia participativa y transparente implacable con los corruptos, la lucha feminista por la plena y efectiva consecución de la igualdad de género en la sociedad y la economía.
Los castellanistas del Siglo XXI somos conscientes de la enorme fuerza moral y ética de Los Comuneros y de la extraordinaria capacidad de movilización popular y de transformación social que el mensaje de la Revolución Comunera encierra, no como una mera reliquia con más de 500 años de antigüedad, sino como bandera que guíe a las castellanas y castellanos hacia la profunda transformación que este pueblo y esta tierra necesitan para construir su propio futuro, con alternativas reales para nuestros jóvenes, con medidas efectivas contra la despoblación, con una economía que desarrolle plenamente nuestros potenciales, con una transformación verde de nuestro territorio y nuestra sociedad.
Desde el PARTIDO CASTELLANO-TIERRA COMUNERA (PCAS-TC) nos comprometemos en los próximos meses a impulsar un Espacio Social, Político, Cultural, Ruralista, Mediático, Joven y Castellanista, que desde, la tolerancia, la pluralidad y el compromiso, amplie la base social del castellanismo, haciendo más eficaces las luchas y reivindicaciones, impulsando un potente conjunto de candidaturas municipalistas para las elecciones locales de Mayo de 2027, construyendo un proyecto participativo, abierto a extensos sectores ciudadanos, comprometido con la lucha por una democracia real, transparente y participativa, inasequible al rechazo a la corrupción.
Nuevamente, la masiva asistencia a Villalar de los Comuneros el 23 de abril, el corazón simbólico de Castilla, evidencia una mezcla de sentimiento, fiesta y orgullo; una conexión clara con las raíces, una identidad compartida y un espacio para la reivindicación de una voz propia, de exigir mejoras para nuestra tierra y nuestras gentes y para luchar contra la despoblación y el éxodo de los jóvenes. Villalar es una demostración de que la gente castellana sigue viva y nos importa construir nuestro amplie y futuro. La libertad que soñaron los Comuneros no es un eco del pasado, es el proyecto de nuestro futuro.
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