Castilla, 14 de agosto de 2025. Desde el Partido Castellano–Tierra Comunera (PCAS-TC) enviamos nuestras condolencias a las familias de Jaime Aparicio, Abel Ramos y Mircea Spiridon, los tres fallecidos en la lucha contra el fuego en Zamora y Madrid, y nuestros deseos de una pronta recuperación a los heridos que en estos momentos reciben cuidados médicos.
Además, denunciamos la negligencia de la Junta de Castilla y León en la lucha contra los incendios que están arrasando miles de hectáreas en la comunidad, con un impacto irreparable sobre el patrimonio natural, la biodiversidad y el modo de vida de nuestros pueblos. Por todo ello, exigimos un cambio radical en la política forestal.
Las llamas no solo son fruto de la meteorología extrema y de la acción de pirómanos, como con insistencia se nos quiere hacer creer, sino también, y sobre todo, de años de negligencia por parte de la Junta, que ha abandonado por completo la gestión forestal y ha priorizado los recortes sobre la protección de nuestro territorio y de nuestro pueblo. Decisiones como la eliminación de las torres de vigilancia, la absoluta precariedad laboral y contractual de las cuadrillas de extinción, la falta de trabajos preventivos durante todo el año y la escasa coordinación han creado un cóctel perfecto para que el fuego se propague sin control.
Desgraciadamente, parece que la Junta no ha aprendido nada de los devastadores incendios de 2022, cuando el retraso en declarar el “riesgo alto” y la escasez de medios provocaron la pérdida de vidas humanas y un inmenso desastre en la Sierra de la Culebra.
La política forestal sigue anclada en protocolos obsoletos que limitan la contratación de brigadas a unos pocos meses al año, a través de empresas privadas, lo que impide realizar con continuidad una gestión forestal eficaz como la limpieza de los montes, el mantenimiento de cortafuegos o la reforestación en primavera, otoño e invierno.
La despoblación agrava el problema: muchos de los incendios se producen en zonas con muy baja densidad de población, donde la ausencia de actividad económica y de vigilancia favorece la expansión de las llamas y retrasa la respuesta inicial.
El PCAS-TC exige de inmediato:
- La contratación anual de las cuadrillas de extinción y prevención.
- Un plan de recuperación integral para las comarcas afectadas, que incluya ayudas rápidas a agricultores, ganaderos, turismo rural, micología y demás sectores dañados.
- Un programa de restauración de la biodiversidad y de lucha contra la erosión, la desertificación y la contaminación de suelos y aguas.
- La implantación de infraestructuras verdes y soluciones basadas en la naturaleza, con especies autóctonas y resilientes adaptadas al cambio climático.
- La revisión inmediata de los protocolos de coordinación entre administraciones.
- La depuración de responsabilidades políticas.
El Partido recuerda, además, su histórica demanda de un plan de desarrollo para las provincias más afectadas por el abandono institucional, como Zamora, que incluya medidas económicas, sociales y ambientales diseñadas desde y para el territorio. En este contexto, el pasado 29 de julio registramos en el Congreso de los Diputados una iniciativa que reclama al Gobierno un “Plan Zamora” contra la despoblación y el abandono que sufre la provincia desde hace décadas.
Por último, enviamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que forman parte del operativo de extinción y evacuación: bomberos forestales, retenes, agentes de Medio Ambiente, medios aéreos, cuerpos de seguridad, personal logístico, voluntariado y vecinos que han aportado víveres, recursos y apoyo moral. Toda ayuda es valiosa y debe ser reconocida.
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