También en Castilla

Escribo estas líneas para “La Tenada del Común” el 24 de Junio, jornada de San Juan, de 2016, que será recordado para siempre como “el Día del Brexit”, el día que conocimos que tras el referéndum convocado por el primer ministro Cameron, la mayoría de los británicos se posicionaron por la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

 

Enfilamos la recta final de la campaña electoral que nos llevará a los Comicios Generales del próximo 26 de Junio, y la cuestión territorial española, se abre paso en los programas de los partidos políticos y en las declaraciones de los principales candidatos. 

 

Desde que cumplí los dieciocho años y adquirí los derechos políticos que la Constitución española me otorga, esto es, poder votar y ser votado, he participado activamente en todos los procesos electorales que he vivido. Incluso en los últimos comicios autonómicos tuve el placer de defender el proyecto del Partido Castellano encabezando la lista que presentó por la provincia de Toledo. Sin embargo, el pasado mes de noviembre me sumé a los miles de españoles que han tenido que salir del país en los últimos años y la cosa cambió. No me dejaron votar el veinte de diciembre y tampoco me dejarán hacerlo el veintiséis de junio. Como si mi voto ya no les importara.

La investigación, sobre la “Perla Negra” se inició, en octubre de 2014, tras la denuncia del Partido Castellano (PCAS) ante la Fiscalía de Castilla y León de la presunta comisión de delitos por parte de los responsables de las empresas públicas de la Comunidad denominadas Provilsa, Somacyl, ADE Parques y ADE Financiación, durante los ejercicios 2010 y 2011. Los castellanistas también presentaron denuncia sobre la Trama de las eólicas.

Quiero compartir con mis amigos y amigas de “La Tenada del Común” mi experiencia participando en las Jornadas celebradas los pasados 1 y 2 de Junio en el Parlamento Europeo sobre Despoblación Rural en Europa, las más importantes realizadas en la Eurocámara sobre el tema, desde su creación en 1952, y desarrolladas bajo el título “Sparsely populated and severely depopulated areas: a growing problem in the EU” (Áreas poco pobladas y severamente despobladas: un problema para el desarrollo de la Unión Europea).

La investigación se inició, en octubre de 2014, tras la denuncia del Partido Castellano (PCAS) ante la Fiscalía de Castilla y León de la presunta comisión de delitos por parte de los responsables de las empresas públicas de la Comunidad denominadas Provilsa, Somacyl, ADE Parques y ADE Financiación, durante los ejercicios 2010 y 2011. La denuncia se amplió el pasado mes de diciembre a más ejercicios y en ella se apuntaba la posible comisión de delitos por la presunta adquisición de terrenos para futuros polígonos industriales, a través de empresas intermediarias, con un incremento del 500% en el precio inicial de los terrenos.

El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) se ha opuesto siempre a la apertura de esta mina, por los importantes efectos que puede tener la explotación a cielo abierto.

Desde esta “Tenada del Común” hemos alzado en reiteradas ocasiones la voz, clamando por un desarrollo endógeno y autocentrado de Burgos y de toda Castilla, basado en sacar el máximo partido a todos nuestros potenciales, lamentablemente olvidados o explotados por otros, ajenos a los intereses reales de nuestra gente. Pero para que nuestra economía y nuestra sociedad funcionen a pleno rendimiento necesitamos también que las infraestructuras que las diferentes administraciones públicas tienen comprometidas en nuestro territorio, como legítima devolución de parte de los impuestos que recaudan a nuestro pueblo, se ejecuten y se pongan al servicio de la ciudadanía.

Hoy he estado en un concierto de La Musgaña en Madrid, uno de los mas internacionales y mejores, por no decir el mejor, grupo de folk que ha dado este país.

El decadente gobierno municipal que preside en minoría Javier Lacalle, ante el abandono del Grupo Municipal del Partido Popular del exconcejal de Cultura, Fernando Gómez, nos propone un debate tramposo: la desaparición del Instituto Municipal de Cultura (IMC) como organismo autónomo. En esto, Lacalle, actúa guiado -como siempre- por cálculos partidistas y oscuros intereses; por un lado trata de ganar competencias para una Junta de Gobierno Local que controla el PP en el Ayuntamiento, y por otro sortear a una oposición mayoritaria en el seno del Consejo del IMC. Además, como si se acabara de caer de un guindo, evita reconocer el caos y corrupción creado por su hasta ayer “amiguito del alma” Fernando Gómez en el área de Cultura, Turismo y Festejos, donde le ha dejado campar a sus anchas, cobrar dietas por duplicado, gestionar organismos opacos como la Fundación Proyecta o el Plan Estratégico, como si fueran cortijos personales, y actuar sobre la cultura burgalesa con la prepotencia de un virrey en lugar de con la humildad de un servidor público.

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