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Soñando Castilla: Villalar 2017

Sin embargo, hoy, los castellanistas, cuando el calendario nos dice que “ya aparece Villalar” sabemos que se acerca el 23 de abril (este año en rojo en el calendario de toda Castilla, al caer en domingo), el Día Nacional de Castilla, y que nuestra cita está en Villalar de los Comuneros, una humilde localidad castellana a orillas del Hornija que ha ganado renombre internacional, no lo solo por episodios históricos que tuvieron lugar en las lejanas fechas de 1521, sino porque desde el año 1976, de forma ininterrumpida (y esta edición se cumplen ni más ni menos que 42 años de celebraciones consecutivas), decenas de miles de personas se reúnen en las campas de Villalar de los Comuneros… buscando unas raíces, reconociendo una autoidentificación castellana que les hace exhibir, sin pudor, símbolos, banderas y enseñas que durante el resto del año acumulan polvo en el fondo de un armario; acuden con ganas de pasárselo bien, bailando, charlando, comiendo y bebiendo; se acercan a un Villalar festivo, pero interpelados por los serios rostros de unos barbudos comuneros prestos a su ejecución; un Villalar donde todas las reivindicaciones de la sociedad castellana actual tienen cabida, comprensión y apoyo, este año en forma de las Plataformas en Apoyo a una Sanidad Pública y de calidad para todos y todas..

Nos dirán los agoreros el triste lamento: “en esta tierra, no tenemos identidad…”, sin embargo, decenas de miles de castellanas y castellanos volverán a las Campas de Villalar, en una demostración popular, habitualmente rechazada por las instituciones, que no tiene nada que envidiar a las concentraciones y manifestaciones que se realizan en otros territorios, tenidos teóricamente por muy identitarios.

Es verdad que los telediarios y la prensa nacional hablan el 23 de abril de San Jordi, del libro y la rosa, de Cervantes y Shakespeare, y que si se acuerdan de Castilla será fugazmente, para recoger un par de opiniones del presidente de la Junta. Las decenas de miles de castellanos que la hemos gozado en Villalar, nuestros sentimientos, nuestras alegrías y nuestras angustias, no interesan. Pero por lo menos que no digan que no tenemos identidad, que no amamos a nuestra tierra, porque en ninguna otra parte de España, por reivindicativa, nacionalista o privilegiada que sea, se reúnen todos los años, desde hace tanto tiempo, tal número de personas, convocados exclusivamente por su propia conciencia y su libérrima voluntad.

Otro lugar común al hablar sobre Villalar pretende descalificarlo despectivamente bajo la acusación: “¡cómo vamos a celebrar una derrota”. Supongo que son los mismos que festejan el 11 de septiembre en Cataluña o el 2 de mayo en Madrid, grandes victorias bélicas donde las haya; los mismos que recorren las festividades del calendario, aunque recuerden a sus santos favoritos el día de su martirio. Obviamente, los Comuneros perdieron la Batalla de Villalar, y su sangre quedó empapando la tierra donde sus mejores cayeron. Pero, desde la perspectiva que da el paso de casi 500 años desde entonces, ¿qué valores han triunfado en la sociedad? ¿los principios del Absolutismo que defendían los Imperiales de Carlos V, o las ideas populares de los rebeldes comuneros?.

No hay que ser un lince para detectar que las argumentaciones del bando imperial, que defendía el poder absoluto del monarca, que venía directamente de Dios, que gobernaba sobre vidas y haciendas sin responder ante nadie, que pretendía utilizar los recursos y las gentes de Castilla para sus sueños alemanes, que se apoyaba en una casta de nobles territoriales que avasallaban a campesinos y pecheros, que defendían sus heredados privilegios económicos y políticos, y que mantenía un sistema judicial corrupto y al pueblo alejado del gobierno en los municipios y concejos, no constituyen precisamente las ideas que dominan el pensamiento político de hoy.

Sin embargo, si repasamos los valores que insuflaban ánimo al bando comunero, detectamos en ellos un aroma de evidente modernidad. Que el gobierno de los concejos estuviera en manos de la Comunidad elegida por los vecinos, que la nobleza territorial liberara de su yugo de señorío a la población rural, que la producción de lana castellana se transformara en los talleres urbanos de esta tierra y no se exportara a Flandes, que el rey se centrara en el gobierno de Castilla sin atender a otros reinos, que las decisiones del monarca fueran debatidas y aprobadas en las Cortes del Reino… Sí, las ideas de los Comuneros nos recuerdan los valores de la Revolución Francesa, y no en vano, sus documentos, aprobados por la Santa Junta de Ávila, han sido calificados como la primera Constitución Democrática de Europa, y su rebelión como la primera Revolución Moderna.

Probablemente en Villalar no celebramos una derrota, sino que honramos a unos visionarios que, casi trescientos cincuenta años antes de las revoluciones liberales en España, ya intentaron construir una Monarquía democrática, parlamentaria y castellana, donde los derechos humanos de sus habitantes estuviesen por encima de la codicia y ansias de poder de sus gobernantes y privilegiados… ¡como hoy mismo!

Este año, ante el 23 de abril, el PARTIDO CASTELLANO (PCAS) reclama una asistencia masiva, festiva y reivindicativa a las Campas de Villalar de los Comuneros asumiendo como prioridades para que nuestra tierra y nuestro pueblo superen la marginación y discriminación que padece, en primer lugar, la lucha contra la despoblación rural que amenaza de extinción a la práctica totalidad de las comarcas castellanas, con densidad de población inferior a los 10 habitantes por kilómetro cuadrado y tasas de mayores de 65 años superiores al 40%; en segundo lugar avanzar en la Unidad de Castilla, único medio de restituir la identidad de Castilla como nacionalidad histórica dotándola del respeto que merece en el seno de una España Plurinacional, y, en tercer lugar la puesta en vigor de un nuevo modelo económico propio y sostenible, basado en poner en valor el potencial de nuestros recursos que se oriente a la creación  de empleo estable y de calidad para nuestros jóvenes.

Los castellanistas consideramos que el 23 de abril de 2017 debe ser un punto de inflexión para relanzar un proyecto popular de amplia base social, política y cultural que sitúe al castellanismo como una alternativa real frente a la mediocridad de la clase política de Castilla, así como de la falta de compromiso con su tierra de las élites culturales y económicas; consideramos que gran parte de la situación de postración que vive Castilla es responsabilidad de los grandes partidos y que solo un Castellanismo Político y Social fuerte cuya acción se sitúe exclusivamente en esta tierra será la alternativa que el pueblo castellano necesita, ante unos viejos PP y PSOE responsables de la marginación de Castilla y unos neófitos Ciudadanos y Podemos que desconocen la realidad y necesidades de Castilla. Ese es el mensaje y el proyecto de trabajo que los integrantes del PARTIDO CASTELLANO (PCAS) exhibiremos el 23 de abril en la Campa de Villalar de los Comuneros, tanto en la Ofrenda que realizaremos a las 12:30 frente al monolito que recuerda a los héroes comuneros, como en las diversas actuaciones y eventos que desarrollarán durante toda la jornada en dicha localidad. Los castellanistas denunciamos que los proyectos de la vieja política que representan PP y PSOE se hayan totalmente agotados en esta tierra y que las novedades que presumían aportar Podemos o Ciudadanos evidencian incoherencia e incapacidad, y sobre todo ausencia de un compromiso serio y autónomo para regenerar la política y la economía en clave estrictamente castellana. Frente a esta atonía, el PARTIDO CASTELLANO (PCAS) hará un llamamiento amplio a unir voluntades políticas, sociales, culturales y económicas para gestar un proyecto de largo recorrido que promueva una alternativa viable y ambiciosa para toda Castilla.

Los castellanistas consideramos que los actuales políticos de Castilla y León no pueden liderar los cambios que esta tierra exige y reclaman a la ciudadanía que asuma el protagonismo de las reformas que Castilla necesita, impulsando la profundización democrática, las alternativas económicas basadas en nuestro potencial endógeno y la excelente formación de nuestros jóvenes y una estructura territorial del Estado más justa para todos los pueblos de España.

Castilla sueña también con un nuevo modelo de financiación autonómica, que tenga en cuenta la despoblación, la dispersión, el envejecimiento y la superficie a la hora de estructurar el reparto de los recursos, que debe garantizar una igualdad de derechos y de la calidad de la prestación en los servicios públicos a toda la ciudadanía, independientemente de donde vivan. Un nuevo modelo que tenga en cuenta la contribución de Castilla al medio ambiente, en  la lucha contra el cambio climático, sus aportaciones hidrográficas, de energía eléctrica y de materias primas. Además, es necesario considerar la galopante despoblación rural como el principal problema estructural de Castilla, que además genera el envejecimiento de la población, la pérdida de servicios sociales, educativos y sanitarios y la ausencia de renovación laboral en el sector agropecuario. Los castellanistas además reivindicamos como medida de choque frente a la profunda crisis económica y el creciente éxodo de jóvenes de nuestra tierra, la reindustrialización sostenible de Castilla, apostando por nuevos sectores productivos, que debe  basarse en potenciar nuestros recursos autóctonos, generando una industria transformadora, tecnológica y respetuosa con el medio ambiente, poniendo en valor nuestros recursos naturales, patrimoniales y ambientales.

Dentro de pocos años, celebraremos el V Centenario de la Revolución de las Comunidades de Castilla, en 2021. Es hora de comenzar a trabajar para que esa fecha signifique una actualización del mensaje comunero, sin permitir que sea una conmemoración secuestrada por élites económicas, políticas, culturales o institucionales ajenas al espíritu de Padilla, Bravo, Maldonado, Acuña o María Pacheco, consiguiendo una celebración social, popular, comunera y castellanista.

(Fuente: http://burgosconecta.es/blogs/latenadadelcomun/2017/04/23/sonando-castil... )

 

 

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