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Resurge la rebelión comunera.

El Nuevo Mester de Juglaría regresa a Burgos. Y no viene solo. Se trae toda la artillería. Padilla, Bravo y Maldonado se suben a la furgoneta. Se cumplen cuarenta años de la primera grabación del disco de Los Comuneros y el Partido Castellano lo celebra con la organización de este concierto el sábado 18 de marzo en el Teatro Clunia (entrada anticipada, 9 euros, y en taquilla, 12 euros).

El veterano conjunto segoviano, más que viejo conocido del público burgalés, ante el que ha actuado en incontables ocasiones, tanto en la capital como en el resto de pueblos de la provincia, irrumpe en la agenda burgalesa quince días después del estreno de su nuevo disco, Gabarrerías, en El Espinar, pueblo segoviano al que homenajea por vivir durante muchos años del extinto oficio que le da nombre, consistente en acarrear la leña del monte hasta las fábricas.

El repertorio a desgranar en la actuación en el escenario de la calle Santa Águeda hará hueco a estos nuevos temas. Se bailarán igualmente los clásicos que animan los conciertos del Mester, pero sobre todo se rendirá a la celebración de las cuatro décadas del álbum que musica el poemario que Luis López Álvarez dedicó a los Comuneros. Un trabajo del que se hizo una segunda versión veinticinco años después de la primera a partir de ensayos y directos realizados en distintas ciudades de Castilla y León, entre ellos un concierto en el Teatro Principal de Burgos.

Esta segunda grabación introdujo arreglos y algunos fragmentos del texto original de López Álvarez que por cuestiones técnicas no entraron en 1977, según explica el libreto. Dice igualmente que, por razones afectivas, sí conservan la parte de dulzaina interpretada por Mariano San Romualdo Silverioy su hijo Manín.

Tú, tierra de Castilla, muy desgraciada y maldita eres, al sufrir, que un tan noble reino como eres, sea gobernado por quienes no te tienen amor.

Estas palabras extraídas de un texto de un pliego de cordel anónimo de principios del siglo XIX dan el pistoletazo de salida a esta crónica cantada que relata los acontecimientos que provocaron la Guerra de las Comunidades de Castilla, su desarrollo y sus protagonistas, y que cierra el conocido Canto de esperanza, un fijo en todas y cada una de las actuaciones del Mester.

Mil quinientos veintiuno, en abril para más señas, en Villalar ajustician quienes justicia pidieran. ¡Malditos sean aquellos que firmaron la sentencia! ¡Malditos todos aquellos los que ajusticiar quisieran al que luchó por el pueblo y perdió tan justa guerra! Desde entonces ya Castilla no se ha vuelto a levantar, en manos de rey bastardo o de regente falaz, siempre añorando una junta o esperando un capitán... 

(Fuente: http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/cultura/resurge-rebelion-comunera_147047.html   /  A.S.R.  )

 

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