Se encuentra usted aquí

Inicio

Un 2017 Castellanista y Comunero.

Las primeras medidas del ya Presidente efectivo de los Estados Unidos de América, además de la arrogancia y desprecio con que las toma y las difunde, contrarias al Medio Ambiente, a los derechos de las personas, a las relaciones internacionales o a nuestra propia lengua castellana son absolutamente intolerables y descorazonadoras… Pero a ello se une una avalancha de sucesos enormemente negativos, que nos hacen sospechar que el mundo que conocíamos con sus certidumbres, se desmorona irreversiblemente a nuestro alrededor

El 10% de la población más rica de España acumula el 50% de la riqueza, mientras el 25% más pobre no tiene… ¡nada! solo deudas. La ultraderecha europea, coordinada por Lepen y estimulada por Trump y Putin se reúne y organiza para acabar con la Unión Europea y los derechos civiles, para retrotraernos a los años treinta, el periodo más oscuro y terrible de nuestra historia. Las clases medias desaparecen en unas sociedades occidentales cada vez más desiguales, donde el empobrecimiento de muchos, consolida las riquezas de unos pocos. El interior peninsular, y con él toda la Castilla rural se extingue, víctima de la despoblación, del éxodo juvenil y del envejecimiento. El planeta da síntomas de que no puede más, haciendo irrespirable el aire de nuestras ciudades, haciendo del 2016 el año más cálido de la historia reciente y alimentando fenómenos destructivos extremos como consecuencia de un cambio climático que avanza a un ritmo galopante.

Sin embargo… debemos sobreponernos a las desdichas y a las avalanchas de noticias negativas. En nuestras manos está cambiar nuestro futuro. Y cuando ello es imposible, siempre los Actos Morales tienen un valor mayor que la resignación y la pasividad conformista. 

Siempre podemos hacer algo, siempre podemos soñar un futuro mejor… Y aquí, en las tierras de Castilla, podemos construir una sociedad más justa, más solidaria, más libre, más democrática, más participativa, más ambiental, más castellanista… en suma: más comunera. Y estoy convencido de que 2017, a pesar de los negros augurios de su turbulento comienzo, nos va a dar agradables sorpresas en este sentido.

Y este 2017 nos traerá sin duda avances por una democracia real y participativa, que impulse la transparencia en todas las administraciones; que persiga la corrupción, a los responsables del saqueo de nuestro sistema financiero y de las Instituciones, garantizando la devolución del dinero público robado, eliminando los privilegios de la clase política e impedir las “puertas giratorias”.

Y este 2017 es el año de apostar por poner la economía al servicio de las personas y de la sociedad, por la sostenibilidad de nuestro modelo productivo, la gestión racional y ambiental de nuestros recursos, la creación de empleo de calidad, el aprovechamiento de las ideas de nuestros emprendedores, la investigación, la innovación las nuevas tecnologías, y el apoyo a nuestros jóvenes que hoy marchan fuera de su tierra.

Y será también el 2017 el año que nos comprometerá firmemente en la defensa de políticas educativas, sanitarias y sociales, públicas y de calidad, que lleguen a todos y a todas, racionalizando servicios, evitando duplicidades, reduciendo costes burocráticos innecesarios, pero garantizando en todos los territorios y para todas las personas unas prestaciones sociales de calidad, eliminando cualquier barrera por discapacidad, territorial o económica que impidan un acceso justo y universal a toda la población.

Este año 2017 nos exige el impulso de políticas sostenibles ambientalmente, del fomento de la lengua y la cultura castellana, de la defensa de una Castilla solidaria y abierta, donde todos los derechos humanos universales tengan su cumplimiento.

Y este año 2017, donde se alzan voces por la reforma territorial del estado, por un nuevo modelo de financiación autonómico, será el año en que se multiplicarán las acciones que con rotundidad exijan la unidad de toda Castilla, integrando a las cinco comunidades autónomas castellanas en una sola, y entendiendo que esa Castilla unida debe ser una pieza clave en la España plural que debemos construir. Una Castilla unida que diseñe un nuevo modelo de ordenación del territorio, basado en comarcas y mancomunidades de municipios, que apueste por un medio rural vivo, frenando con políticas imaginativas y participativas, las dinámicas de despoblación, envejecimiento y aislamiento que padecen la mayor parte de las comarcas rurales castellanas, modernizando sus modelos productivos tradicionales (agropecuario y forestal), poniendo en valor sus recursos endógenos y facilitando la incorporación de nuevos ciudadanos y familias.

Un 2017 que no va a ser el principio del mundo, sino el comienzo de una Castilla más comunera…

(Artículo de Luis Marcos, publicado en  http://burgosconecta.es/blogs/latenadadelcomun/)

 

Share