El PARTIDO CASTELLANO (PCAS) acoge con satisfacción la alianza entre diferentes comunidades autónomas (Castilla y León, Madrid, Castilla La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón y Extremadura) para posicionar el turismo de interior en los mercados internacionales. Labor, por otra parte, despreciada por los diferentes Gobiernos de España que «sólo venden el turismo de España como de sol y playa, dejando escapar otras potencialidades».
La formación castellanista reclama una apuesta clara por el turismo de interior en los planes del Gobierno, que históricamente ha centrado las inversiones en el sector en las zonas costeras, entre ellas la promoción en mercados internacionales. Para el PCAS, la Junta de Castilla y León debe capitanear esta iniciativa, aprovechando las innumerables posibilidades que ofrece nuestra comunidad autónoma. El turismo para Castilla y León significa, entre otros beneficios, el asentamiento de la población en el medio rural o la ayuda que supone para la conservación de nuestro cuantioso patrimonio artístico y medioambiental.
Desde el PCAS se hace un llamamiento a las instituciones- Junta, Diputaciones y grandes ayuntamientos-, para que den un giro a la promoción turística de Castilla y León. «Se deben aprovechar los innumerables puntos de interés -artísticos, paisajísticos, monumentales, gastronómicos, enológicos, etc.- para reactivar el sector turístico y colaborar con ello a reavivar la maltrecha económica de nuestra comunidad.
PCAS propone, entre otras, las siguientes medidas para desarrollar el turismo en Castilla y León:
• Coordinar los aeropuertos de Castilla y León para la recepción de visitantes, dedicando las ayudas que reciben las compañías aéreas a la llegada de turistas.
• Promocionar los «Patrimonio de la Humanidad» de Castilla y León de manera conjunta.
• Convertir a Castilla y León en un referente en el estudio del Castellano para extranjeros.
• Crear rutas sobre los orígenes de nuestro idioma.
• Crear una ruta sobre «Los Comuneros».
El PCAS también quiere dar la voz de alarma sobre la situación de los establecimientos turísticos en Castilla y León, «las cifras de ocupación que escucharemos en los próximos días son un espejismo, alejados de la cruda realidad» manifestaron los castellanistas.
Los hoteles, hostales y pensiones, desde 2007, en Castilla y León, han visto desaparecer 5.254 plazas, un 8,3% menos. La proliferación de establecimientos de turismo rural tampoco ayuda a los profesionales del sector con un aumento de plazas del 40%, desde 2007. En Castilla y León existen ya más 3.800 alojamientos rurales legalizados, a lo que habría que sumar a los ilegales y alegales. «Existe un desajuste entre oferta y demanda y muchos alojamientos sin ocupar y sin reservas, porque la demanda ha bajado desde hace unos años».
Si bien la demanda se sostiene a duras penas en puentes y periodos vacacionales cortos, la reducción de reservas en el resto del año es preocupante. Además la peligrosa espiral a la hora de bajar los precios convierte en inviables a muchos negocios.
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